Día del Orgullo Friki 2007






Talleres de Henna



¡Aviso Importante!

Por cada comentario que escribáis en Sistema Anoat, un dólar será enviado a un niño camboyano sin brazos que está atado por el torso a la pata de un elefante.

Si no reenviais este mensaje, una niña muerta se os aparecerá esta noche mientras dormís, tendréis 15 años de mala suerte, el negro nazi os daá una paliza, os pincharéis con una jeringuilla cuando os sentéis en el cine, el messenger será de pago y no volveréis a probar la tortilla de patatas.

¡Esto no es ninguna broma, es totalmente en serio!

Mike Dohanson (Ohio) no escribió ningún comment y fue atropellado por un camión a la salida de su trabajo.

Louis Lopard (Vancouver) se limitó a entrar en la web y no opinar, y poco después cayó por una boca de alcantarilla mientras paseaba de camino a su casa.

Así­mismo, se dice que Helen Mibna (Sao Paulo, Brasil) fue perseguida varias calles por un chupacabras por quejarse reiteradamente de la falta de actualización de la web.

Gracias por vuestra atención.


Web optimizada para Firefox a 1024 x 768

 

  sábado, abril 23, 2005

El Cuervo (The Crow)

Hola a todos. A continuación os voy a relatar la estremecedora historia de lo que me pasó anteayer por la noche. Un hecho que me impidió crear el Momento Entrañable Bérriz, me hizo perderme la película del Plus y me hizo perder casi dos horas de mi vida (más o menos como cuando fui al cine a ver El Bosque, la de Chayamalan, no veas tú si es malan). Es una historia donde la angustia, el surrealismo y el gusto por la desgracia ajena se juntan. Esto fue lo que sucedió.
Estaba yo enfrente de mi ordenador, pensando sobre qué escribir en el blog. Estaba feliz y contento, porque, al estar mi padre de viaje, el Digital + ya no está monopolizado, y pensaba ver 28 días después a las 10 y media, y después un documental muy chulo sobre cataclismos que le podían pasar a la Tierra en unos cuantos años (seguro que incluyeron Garfield 2). Bueno, pues mi madre abre la puerta y me dice que se va al Coro, a ensayar, y que en la chimenea del salón hay un pájaro atrapado, piando y revoloteando, que no nos asustemos. Esto apsa mucho en mi casa. Los pájaros hacen un nido, se cae dentro de la chimenea, y se quedan atrapados hasta que mueren. Luego mi padre los saca. Sí, ya sé que es un drama, a mí me da mucha pena. Mi madre se va, y pasado un rato sube mi hermano diciendo que hay un pájaro revoloteando por la casa. Recuerdo las palabras de mi madre:"si el pájaro llegara a salir, la que armaría rompería toda la casa" Bajamos las escaleras hasta el piso más bajo de mi casa, con un poco de miedo por si el pájaro aparece de repente y nos pica un ojo. Entro en el salón de abajo. No me hizo falta ni encender la luz. Al fondo, escondido debajo de un taburete, había algo enorme que se movía. Enciendo la luz, y veo a un peaaso de cuervo, totalmente negro y con un pico amarillo como un pulgar de grande. Abrimos la puerta para que salga, pero no sale. En vez de eso, empieza a revolotear, haciendo ese ruido insoportable de aleteo, que juntado al miedo de que el bicho te saque un ojo, te pone de los nervios. El tío empieza a volar, y a posarse en dos puntos clave de la estancia:
- Las fuentes de luz
- Las cosas delicadas, frágiles y caras. Si son de gran valor sentimental, bonus. Ahí que iba el puto cuervo. Tenéis que ver lnuestras caras y nuestro gritos cuando el cabrón de él se posaba en la típica figura regalo de un familiar querido, o en el souvenir de algún país exótico. Era más o menos como en las películas, hablándole con calma para que no se exalte mucho, pero con firmeza para que se mueva a otra parte, con una gota de sudor fría en la frente. Este patrón de acción puto cuervo-reacción sufridos Peinado se repitió en todos las estancias donde estuvo. El cuervo empieza a volar hacia nosotros. Tensión. Miedo. Nos agachamos y nos cubrimos la cabeza, y el tío hace un vuelo sin escalas al cuarto de mis padres, en lo más alto de la casa. Cualquiera que hubiera visto a dos personas siguiendo a un cuervo durante tres pisos de escalones gritándole que no rompa nada, se hubiera descojonado. Cuarto de mis padres. Lleno de figuras frágiles, de porcelana, con cuadros y toda la pesca. Se mascaba la tragedia. Abrimos la ventana para que salga, pero el bicho no salía. Había pasado casi una hora, y aún teníamos miedo de que el cuervo se pusiera agresivo. Se posa en la estantería de las figuritas de mi madre. Qué coño, se posa en las figuritas. Terror. Logramos que vuele a otro lado, la figurita se tambalea. Decido salvar lo que pueda, coger los cuadros de la boda, las figuritas frágiles y llevarlas a otro cuarto. Entre que hago esto, el cabrón se mete en el baño, y empieza volar por las estanterías, donde tira todos los frascos y rompe un recipiente (que luego me enteré que era de los 20 duros, menos mal). De ahí va a la cama. Se caga. Empiezo a berrear y cagarme en su puta madre. Mi hermano también. Se mete detrás de la cama, hasta que sale y baja hasta mi habitación. Me cago en la Madre Naturaleza y en sus bellas criaturas. Cualquiera que haya estado en mi cuarto, sabrá que es casi como un museo, y que odio que se me desordenen las cosas. Está lleno de chorraditas donde un pájaro se puede posar. Pero no, el pajarito tenía que posarse en la foto Star Wars de Florida, con el cariño que la tengo. Vuela hasta otra parte, tirando la foto encima de la cama, cagándose en la estantería, y tirando las miniaturas al suelo. Al ver la foto caer, me invadió la ira. ¿Dónde está el pájaro? Posado junto al Anubis que me compré en Egipto. Será que en mi cuarto no hay estanterías ni figuras. Cojo el Anubis y me lo llevo a otro cuarto. Vuela a ese cuarto. Se posa en un supercuadro cuya caída provocaría unn cataclismo. Vuelve al cuarto de mis padres. Subimos, cansados y sudorosos. Después de unos 15 minutos de perseguirlo, tuve una idea. Coger una papelera, encerrarlo y sacarlo por el balcón de mis padres. Después de casi hora y media, ya le habíamos perdido el respeto, y sabíamos que no nos iba a atacar. Después de varios intentos fallidos, lo atrapo. Arrastro la papelera hasta el balcón, y veo que le salen unas plumas por debajo. Doy marcha atrás, para no pillarle y continúo. Se caga mientras lo arrastro. Algo asqueroso, de verdad. Como entre el balcón y la habitación hay un tope en el suelo, la única solución era lanzar la papelera fuera y cerrar rápidamente la ventana. Suena al teléfono. Le cuento al Zorrino mi odisea, y cada cierto tiempo le digo a mi hermano que de golpecitos a la papelera, a ver si el pájaro sigue vivo. Le da golpes. No se oye nada. Risas nerviosas. Finalmente, ejecutamos el plan, pero antes de cerrar la ventana, el cuervo (the crow) volvió a entrar. Grito de rabia y pienso seriamente en lisiarle. De un momento a otro mi madre iba a llegar a casa. Le doy toallazos para dejarle atontado y poder atraparle otrar vez. Así lo hago, y vuelvo a atraparle. Volvemos a ejecutar el plan, y lo logramos. El cuervo queda fuera, sale de la papelera, y se va volando hacia su libertad. Gritos de alegría. Ordenamos el cuarto de mis padres, limpiamos las cagadas y hacemos balance de daños.En ese momento llega mi madre y le contamos lo sucedido. Habían pasado casi dos horas. No había cenado. No vi la película. Estuve dos horas persiguiendo a un bicho monstruoso. Como daño adicional, antes de que mi hermano lo descubriera entró en la salita de los souvenirs, y rompió una cosilla de madera. Si vierais la cantidad de cosas que hay ahí, y lo juntas que están unas de otras, diríais que es un milagro que no pasara nada más.
Esta laaarga historia tiene varias conclusiones:
1. Un pájaro suelto en casa es una putada.
2. Pude haber dejado al pájaro morir en la papelera, o directamente matarlo a golpes. Pero no quería matarlo, quería que se fuera, lo cual indica que no soy tan cabrito como yo creía.
3. Este pájaro es Rambo. ¿Cómo pudo escapar de la chimenea y tener fuerzas para dar tanta guerra? Eso sí que es aferrarse a la vida.
Así que llevad cuidado con las chimeneas, porque vosotros podrías ser los siguientes.

3 Comments:

Blogger candyk said...

Pues menos mal que era un cuervo sin hambre, porque creo que las tortugas y las ratitas (especialmente) les encantan! La próxima vez ponedle unas miguitas de pan y llamad a los crow-busters! Me alegro mucho de que no lo mataras, eso demuestra que eres una buena persona :-) Un besito a los otros bloggers

10:35 a. m.  
Blogger Javato said...

Vamos se llega a acercar a la tortuga o al hamster y no se yo si hubiéramos llegado a las manos :)
Un beso.

11:25 a. m.  
Blogger crispa said...

Hum... no es por fastidiar el efecto emocional y estético de los cuervos... pero si tenía el pico amarillo era un mirlo. Que sigue siendo igual de cabrón, claro.
Qué imagen, dos hermanso arriba y abajo persiguiendo un pajarraco. Eso pondría a cualquiera al borde del infarto. Qué surrealista.

1:00 p. m.  

Publicar un comentario

<< Home

 


Sistema Anoat
•••